Cuando estoy estresada cierro los ojos (allá donde esté, salvo conduciendo o haciendo algo peligroso) y lanzo un profundo suspiro que me deje sin aliento, entonces el corazón se concentra en la respiración y no en la hiperventilación generada por los nervios... Cuando no puedo concentrarme en algo digo "¡A ver, Verónica!" en voz alta, después suelo quedarme callada y hago un dibujito en un papel, después de ello de una manera que apenas entiendo mi mente resume y ordena todo lo que he pensado anteriormente. Así como cuando estoy cabreada digo - ¡Joder! y me voy del lugar y evito ver o tratar durante un corto espacio de tiempo a las personas con las que he tenido el cabreo, entonces es cuando entro en razón y veo lo que realmente pasa... a través de todo esto deduzco que siempre se necesita alguna situación que rompa con la anterior de manera drástica para poder encontrar un equilibrio... habrá personas que lo puedan hacer más fácil... quizá.
Descubriendome a mi misma, este creo que ha sido mi único pensamiento que ha durado 30 segundos enteros.
martes, 30 de agosto de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
